Por Leonardo Huncal y Karina Lagarrigue, Psicólogos y especialistas en Alta Sensibilidad. 

¿Qué nos motivó a desarrollar este proyecto?

Esta situación de pandemia mundial y todas sus consecuencias ha tenido para todos nuevos retos, en la esfera personal, familiar, profesional y social. Como psicoterapeutas nos hemos encontrado en la situación de tener que acompañar a nuestros clientes (personas y familias) en una situación nueva e inédita. Viéndonos en la necesidad de generar nuevos recursos y herramientas. 

La evidencia que existe sobre el hecho de que la población altamente sensible representa  una parte importante de nuestros clientes, tal como lo expresa la Dra. Elaine Aron en el título de su libro: “…para esa minoría de gente que es la mayoría de nuestros clientes” nos llevó a preguntarnos: ¿Cómo están viviendo los altamente sensibles esta situación? ¿Cómo, su particular forma de procesar la realidad y de sentirla, influye en su capacidad de lidiar con todos estos retos? ¿Hay diferencias entre la fase de confinamiento o la fase de desconfinamiento y nueva normalidad? 

Finalmente, dado que esta población cuenta  con un sistema nervioso más afinado (palabras de Alane Freund, una colaboradora muy cercana a la Dra. Aron) que procesa más profundamente, que nota cosas que otros no y que es más concienzudo y reflexivo, pensamos que sería importante saber: ¿Qué les está funcionando? ¿Qué reflexiones han hecho? ¿Qué cosas han aprendido? y si ¿Existen recursos “universales” (que a la mayoría les han funcionado) o más bien a cada quien le ha funcionado algo distinto? 

¿Qué hicimos y quiénes participaron? 

Pensamos entonces en empezar a preguntar a personas altamente sensibles cercanas y familias con las que estábamos trabajando, acerca de cómo les estaba afectando esta situación inicialmente a través de una entrevista con preguntas abiertas. Y fué a raíz de observar un patrón en sus respuestas que diseñamos un cuestionario de opción múltiple que compartimos por diferentes redes sociales disponibles además de con otros compañeros de profesión, entre los cuales quisiéramos agradecer la ayuda de la directora del centro Matriusques en Barcelona, Cristina Salvia. 

Y así fue como, entre las personas que contestaron a la entrevista inicial y el cuestionario, sumaron casi 100 respuestas! Y alrededor de un 70% de los participantes se identificaron como P.A.S. (hipervínculo, qué es la alta sensibilidad). Artículo que tengo que escribir. 

Los participantes estaban repartidos entre latinoamérica, Europa y Estados Unidos. La mayoría procedentes de España, un aspecto sesgado por el idioma en que confeccionamos el propio cuestionario: en español y nuestra localización como profesionales. Un aspecto relevante  a destacar a la hora de interpretar los resultados, ya que las condiciones en que se ha vivido esta pandemia en España son particulares. 

Por último, con respecto al apartado de “composición familiar de los participantes”, había, desde personas que vivían solas, hasta familias numerosas; pero la mayoría de los participantes fueron familias biparentales (dos padres que conviven juntos con más de un hijo). Y las edades de los niños que más se repitieron fueron de los 0 a los 6 años, pero participaron familias de niños de todas las edades. 

¿Qué encontramos? 

En cuanto a cómo estas personas vivieron esta situación, encontramos que: 

La fase de inicio del confinamiento, a la que llamamos fase 0, se vivió como una oportunidad de pausa y de reencuentro con la familia, la posibilidad de retomar o iniciar proyectos postergados para la mayoría de las PAS , una retirada de estimulación que les permitiría bajar sus niveles de saturación,  sobre todo para aquellas personas que eran más caseras o introvertidas y que vivían en entornos con espacio exterior (terraza jardín, balcón) o con suficiente espacio para la intimidad de los integrantes de la familia. Sin embargo, este no fue el caso de todas. Para aquellas que tenían más necesidad de salir y relacionarse con los demás (amigos, familia, compañeros de trabajo), estaban en pisos pequeños sin espacio exterior y se les acumularon las tareas y obligaciones (deberes, teletrabajo, limpieza, comidas, etc.). Esta primera fase aumentó la aparición de síntomas físicos (problemas de piel, de digestión, de sueño) y emocionales (irritabilidad, saturación, etc.) Esta “multitarea” afectó principalmente a las mujeres, quienes mostraron tener trabajos de jornadas más variables y por ello se vieron forzadas a lidiar con la mayor parte de las cosas.

Otro de los factores que fueron más votados como estresantes por los participantes en esta fase 0 fue el aumento de la dependencia a las pantallas (dispositivos electrónicos). Pues de repente se volvieron el centro de “toda” actividad (profesional y/o recreativa) a la que además debían tener acceso todos los miembros de la unidad familiar. 

En la fase de desconfinamiento y transición a la nueva normalidad, a la que llamamos fase 1, los niveles de estrés percibidos por estas familias, aumentaron debido a la irrupción de nuevas demandas provenientes de los trabajos y los colegios, que suponían a muchas familias tener que volver a cambiar sus rutinas, así como, la incertidumbre sobre lo que pasaría a continuación (nuevos contagios, fases, etc.). 

En esta fase, los factores que fueron percibidos como más estresantes, fueron:  la vuelta al trabajo y las exigencias por parte del colegio de los niños. Incluso las familias que habían percibido menos estrés en la fase 0, reportaron estar más agobiadas en esta fase por una interrupción de sus “ritmos naturales”. La “multitarea” fue uno de los aspectos que se mantuvo alto en ambas fases.

¿Qué les ha ayudado a estas familias a sobrellevar mejor esta situación? ¿Qué les ha funcionado? ¿Qué han aprendido? ¿Sobre qué han reflexionado?

Para averiguarlo preguntamos a las familias: ¿Cuál ha sido vuestro mayor aprendizaje durante esta situación? ¿Qué le aconsejarías a otra familia para que lo puedan llevar mejor?

Las respuestas que obtuvimos las agrupamos en cuatro categorías, inspirándonos en los estudios sobre resiliencia familiar de la Dra. Fronma Walsh. Que define la resiliencia como la capacidad de las familias de salir fortalecidos frente a la adversidad. 

Estas cuatro categorías son:

1.- ORGANIZACIÓN ESPACIO – TIEMPO: 
Relacionada con planificar y poner en marcha rutinas que dieran una sensación de dirección en el día a día de la familia, incluyendo momentos de transición de una actividad a otra, es decir, tiempos de descanso, ocio y recuperación entre una actividad y otra. Así como también la separación y el acondicionamiento de los espacios de casa, para poder facilitar estas rutinas. Dejando tiempo para momentos de espacio personal y familiar. 

Entre las estrategias más mencionadas por las familias, estuvieron: 

2.- AUTORREGULACIÓN CUERPO- MENTE: 
Se relaciona con las estrategias que llevamos a cabo para conseguir un adecuado equilibrio de nuestro sistema mente-cuerpo, de manera de poder liberar nuestra mente para ser más efectivos y sentirnos mejor. 

Se diferencia en tres tipos de estrategias: 

Las estrategias más mencionadas por los participantes fueron: 

Las estrategias más utilizadas fueron: 

Las técnicas más mencionadas fueron: 

3.- PENSAMIENTOS Y EXPECTATIVAS: 
Está relacionado con nuestros pensamientos, creencias, expectativas con cómo percibimos y procesamos la información que recibimos, así como, hacia dónde enfocamos nuestra atención.

En este sentido, de las respuestas de los participantes se pudieron extraer las siguientes categorías: 

Así es como lo hicieron nuestros participantes:

  1. “Poner nuestra atención en lo que nos ha funcionado, en las cosas que nos han salido bien. Centrarse en las cosas que sí podemos controlar”
  2. “Preguntarse qué podemos aprender de esta situación y darle un sentido positivo a lo que está pasando. Todo pasa por algo” 
  3. Agradecer al final del día por al menos tres cosas que tengamos y decirnos aquello que hemos logrado” 

Esto nos compartieron nuestros participantes:

  1. Recordar centrarse en el ahora, usar una pulsera/ anillo o pintarse una marca en la mano, para que cada vez que lo veas te recuerdes que debes centrarte en el presente. 
  2. Poner la atención en todo lo que ocurre en este momento, percibir los detalles. Entregarse de lleno a la actividad presente (tomarse el tiempo).
  3. Disfrutar de los pequeños momentos
  4. Ir día a día, semana a semana. Hacer planes a corto plazo y centrarse en ellos.

Las técnicas más mencionadas por los participantes fueron: 

4.- EMOCIONES Y COMUNICACIÓN:
Tiene que ver con nuestros sentimientos y emociones, con nuestra capacidad para identificarlas, modelarlas y expresarlas, así como, para recibir y gestionar las de los demás. Minimizando el efecto de las que nos bloquean y potenciando la aparición de las que nos dan fuerza.  

De las respuestas obtenidas, pudimos diferenciar las siguientes categorías: 

Técnicas mencionadas:

  1. Hablar de cómo nos sentimos y no solo de que hay que hacer (lo práctico). Hacerlo por turnos uno habla, el otro solo escucha.  
  2. Hablar desde una posición vulnerable, desde nuestras necesidades personales, independientemente del rol que tengamos. Los pa-madres también lloran.
  3. Crear un lugar seguro para el desahogo emocional, un rincón al que ir a expresarse, con lo necesario para hacerlo sin problemas (agua, clinex, etc.)
  4. Bailar y hacer ejercicio

Técnicas mencionadas:  

Relacionada con trascender las propias necesidades y enfocarse en dar a los demás y de esa manera, beneficiarse de los efectos que esto tiene en nuestro propio sistema corporal y en nuestra mente. 

¿Cómo lo han hecho nuestros participantes?:

Relacionado con facilitar la aparición de emociones y sentimientos positivos que nos carguen de energía, favoreciendo así nuestro bienestar y nuestra eficacia. 

Técnicas mencionadas por los participantes:

Relacionado con actividades que permitan el contacto y el acceso al apoyo de amistades y familiares. 

Técnicas mencionadas por los participantes: 

Relacionado con acciones que permitan recibir el apoyo de profesionales para favorecer el bienestar y el equilibrio personal y familiar. 

Técnicas mencionadas por los participantes: 

Hasta aquí lo que han aportado nuestros participantes, pero si te animas…

Te invitamos a reflexionar sobre lo que a ti te ha servido, lo que has aprendido y sobre qué consejos le darías a alguien para sobrellevar mejor esta situación que estamos viviendo todos. 

Recuerda: parafraseando a Buda en versión 2020, que: 

“Esta Pandemia es inevitable, pero sufrirla es opcional”.